
Amarula
En las llanuras subecuatoriales de Africa, crece “el árbol de marula”, el cual pese a soportar climas muy cálidos y largos períodos de sequía, da abundantes frutas de color amarillo claro llamadas marulas. De su jugo con el agregado de crema, se elabora Amarula.
La fragancia tropical intensa de las frutas de la marula se dispersa varios kilómetros mediante la brisa caliente, y atrae a diferentes especies de animales salvajes, pero muy especialmente a manadas de elefantes, que viajan durante días para atiborrarse de estos frutos. Es por eso que comúnmente se lo conoce como “árbol del elefante”. El hombre también es atraído por este árbol, al que le ha asignado a lo largo de la historia un gran misticismo. Muchas tribus le atribuyen propiedades afrodisíacas y de fertilidad, y muchas bodas se celebran bajo sus ramas, causa por la cual también se ganó el nombre de “Arbol del matrimonio”.
Amarula es una crema de licor que se elabora en Sudáfrica. Se hace con azúcar, nata y el fruto del árbol africano marula (Sclerocarya birrea). Ha tenido cierto éxito internacional en competiciones de bebidas alcohólicas, ganando una medalla de oro en la San Francisco World Spirits Competition de 2006.1
Fue comercializado inicialmente como licor en septiembre de 1989, habiéndose lanzado en 1983 como bebida alcohólica.2 Tiene un ligero sabor a caramelo de fruta. Amarula ha recibido críticas consistentemente buenas, con el defecto, como muchos licores crema, de ser demasiado dulce para algunos paladares. Se ha convertido en la segunda crema de licor más vendida tras el Baileys Irish Cream, con especial éxito en Brasil.3 Es muy popular y común en toda África, especialmente en el sur y la costa este. Recientemente Amarula ha intentado introducirse en el mercado estadounidense.
Alabado por su aroma con reminiscencias terrosas y su suave sabor,el Amarula proviene de las semillas del fruto del marula, que han sido ingeridas y defecadas -sin haber sido digeridas, pero sí algo fermentadas- por ese animal que habita en las estepas africanas.

Las semillas se recogen luego manualmente de las heces, se seleccionan y limpian cuidadosamente, y se tuestan como cualquier otro grano de café. Este proceso, que comenzó como algo primitivo y ha terminado por calar en los gustos más sofisticados, tiene lugar en algunas zonas del sur de la Tanzania.

“Tiene un sabor rico y pesado, con toques de caramelo y chocolate. Es también terroso y mohoso. Tiene un cuerpo almibarado y muy terso”, señalan los críticos del portal http://www.paradise-coffee.com. Análisis científicos del proceso apuntan que lo que da ese sabor único al Amarula es la fermentación parcial producida por los ácidos estomacales y las enzimas digestivas del elefante, que sólo come los granos de mejor calidad, es decir, los más amarillos y maduros.
Lo que es más, el científico de alimentos de la Universidad de Guelph en Ontario y “certificador” del Amarula Massimo Marcone descubrió, para su propia sorpresa, que los granos defecados por el elefante tenían menos bacterias que, por ejemplo, los granos controlados.
Según Marcone, esto se debe al cuidadoso proceso de lavado de los granos por quienes los recogen de las heces. Es el extraño método de recolección de las marulas lo que deriva en su escasez. Muchos se preguntarán cuáles fueron las circunstancias que dieron con la primera taza de este licor, o quién fue el primero al que se le ocurrió escarbar entre las heces del animal. Unos conjeturan que se trató de algún desempleado, y otros que fue alguien desesperado por algo de alimento o que simplemente descubrió que era más fácil recolectar los granos del suelo que de las copas de los arbustos.

El licor del elefante
Curiosamente, el Amarula no es el único producto de gourmet proveniente de “rutas poco comunes”. En http://www.edible.com existe un café de semillas que han sido regurgitadas por comadrejas salvajes que habitan en algunos pueblos de Vietnam, y que tiene un sabor diferente, más fuerte y más achocolatado que el café civeta.
En Marruecos algunos campesinos alientan a las cabras a comer la fruta del Argán, un arbusto parecido al olivo, para luego remover las semillas de sus excrementos, molerlas y usarlas como aceite en la cocina, para masajes y como afrodisíaco.








